QuieresVuelos QuieresVuelos

InicioDestinos › Ámsterdam

Qué ver en Ámsterdam

Canales, Rembrandt y Van Gogh en una ciudad que se cruza andando. Con un aviso importante sobre la Casa de Ana Frank.

Qué ver en Ámsterdam

Ámsterdam es compacta y llana, dos cosas que se agradecen mucho después de una ciudad como Lisboa. Casi todo el centro histórico se cubre andando, y el anillo de canales del siglo XVII —declarado Patrimonio de la Humanidad— es en sí mismo la principal atracción: no hay que "verlo", hay que atravesarlo.

Los tres imprescindibles, y uno se agota

La Casa de Ana Frank es la visita más solicitada de la ciudad y funciona exclusivamente con entrada online por franja horaria. No hay taquilla física ni forma de improvisar: si no la reservas con semanas de antelación, no entras. Es el dato más importante de toda esta página.

El Rijksmuseum guarda la Ronda de noche de Rembrandt y la Lechera de Vermeer, y es de esos museos donde conviene elegir qué ver en lugar de intentar verlo todo. El Museo Van Gogh, a pocos metros, tiene la mayor colección del pintor del mundo y también funciona con horario asignado.

Los barrios

El Jordaan era el barrio obrero y hoy es el más apetecible para pasear: canales estrechos, galerías, cafés marrones y menos multitud que el centro. El Museumplein concentra los grandes museos alrededor de una explanada de césped. Y el centro medieval alrededor de la Plaza Dam es lo más turístico y también lo más saturado.

El paseo en barco

Recorrer los canales en barco es de esas cosas que suenan a trampa para turistas y no lo son: la ciudad se entiende de otra manera desde el agua, porque así es como fue diseñada. Hay salidas constantes desde la estación central y desde el Rijksmuseum.

Excursiones de un día

Los molinos de Zaanse Schans están a menos de veinte minutos en tren y son la postal holandesa clásica. Keukenhof, el jardín de tulipanes, solo abre unas ocho semanas entre finales de marzo y mediados de mayo: fuera de esas fechas no existe, y es un error frecuente contar con él. También están cerca Haarlem, más tranquila y con mucho encanto, y Utrecht.

Sobre las bicicletas: en Ámsterdam la bici manda y los carriles no son decorativos. Caminar distraído por un carril bici es la forma más habitual en que un turista se lleva un susto. Mira siempre antes de cruzar uno, incluso en aceras que no lo parecen.

Cuándo ir

De abril a junio es el mejor momento: días largos, tulipanes y temperaturas suaves. El verano es agradable pero la ciudad está a rebosar. El invierno es frío, gris y anochece muy pronto, aunque los museos se disfrutan sin colas y los precios de alojamiento bajan mucho. Ámsterdam es una ciudad donde llueve en cualquier época; el chubasquero pesa menos que el paraguas y hace menos el ridículo con viento.

Cómo moverse

El tren desde el aeropuerto de Schiphol deja en la Estación Central en un cuarto de hora y sale cada pocos minutos. Dentro de la ciudad, los tranvías cubren todo lo que no alcances a pie. Se paga con tarjeta bancaria contactless directamente al subir, sin necesidad de comprar nada previo.

Cuánto contar de presupuesto

Es una ciudad cara, especialmente en alojamiento: los hoteles del centro tienen precios altos y habitaciones pequeñas, porque los edificios históricos son estrechos. Alojarse una o dos paradas de tranvía fuera del anillo de canales cambia bastante la cuenta. Comer fuera también es caro comparado con España.

Preguntas frecuentes sobre Ámsterdam

¿Con cuánta antelación hay que reservar la Casa de Ana Frank?

Cuanto antes, y en temporada alta hablamos de semanas. Las entradas se liberan por bloques en su web oficial y se agotan muy rápido. No hay venta en taquilla.

¿Cuántos días necesito en Ámsterdam?

Con dos noches completas se ve lo esencial de la ciudad. Si quieres añadir Zaanse Schans o Keukenhof, cuenta con tres.

¿Cuándo se pueden ver los tulipanes?

El jardín de Keukenhof abre aproximadamente de finales de marzo a mediados de mayo. Los campos de flores de los alrededores tienen su mejor momento en abril.

¿Merece la pena alquilar una bici?

Si te manejas con soltura, es la mejor forma de moverse y la más local. Si no sueles ir en bici por ciudad, el tráfico ciclista de Ámsterdam es intenso y quizá no sea el mejor sitio para estrenarse.

¿Es necesario llevar efectivo?

Prácticamente no. Se paga con tarjeta en casi todo, e incluso hay comercios que no aceptan efectivo. Ten en cuenta que algunos sitios rechazan tarjetas de crédito y solo admiten débito.